Mostrando entradas con la etiqueta crisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crisis. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de abril de 2013

HOY ES HOY Y ESTO ES LO QUE SOY





No sé que me ha pasado, que ya no pienso en el porvenir. No es que me de exactamente igual, sino que estoy harta de pensar en el mañana, en el futuro; en lo que seré o no seré, porque creo que lo que serás o no serás, simplemente está siendo y no nos damos cuenta, importancia cero. Y está pasando ahora mismo.

Seré tal, me dedicaré a tal, viviré aquí, viviré allá, me casaré con, no me casaré… ¡Da igual! 
Será esta generación, la mía, que estamos perdidos entre Másteres, becas, algunos parados, otros sin sueldo, trabajando de milagro… resulta que nuestro presente y futuro laboral es tan incierto, que soñamos sin parar todo aquello que será mejor en el futuro. Es esta incertidumbre que nos come.
Igual esto un psicólogo lo coge y te lo diagnostica, pero ahora mismo, el futuro, me da exactamente igual. Eso sí, me motiva mucho mi sueño laboral, y en ello estamos, que todo gire en torno a ello, pero sin menospreciar el presente.  Así lo veo, y lo siento ahora.

Tenemos proyectos de futuro todo el rato, pero ¡que estamos en el presente! Y que esto que estamos viviendo ahora, es el futuro que quisimos idealizar hace 10 años, y fíjate que ideal... y es que las cosas no llegan solas, y que tampoco hay ningún manual que explique cómo tienen que llegar.

Por lo menos ayer, unas chicas guapísimas de 30 años, me dijeron que ellas empezaron a trabajar a los 26, y algunas 27, ¡qué maravilla! Y en lo que les gusta.

Era una época en la que podías elegir cuándo, cómo y dónde, ponerte a trabajar. Ahora, ¡Se te vaya a ocurrir rechazar un trabajo! O abandonarlo… ¡Madre mía! ¿¡Estas loco o qué?! Tienes que seguir ahí, es un trabajo y cómo está la cosa ahora…
Entonces claro, ¿qué podemos elegir? Nada, absolutamente nada. Da gracias a que estas trabajando, y si no, trata de estar muy, pero que muy positivo.

¡Gracias doy yo desde aquí por mi trabajo!

No sé si esto era lo que mi cabecita veía en su futuro diez años atrás, no lo sé. Lo que sé, es que voy a disfrutar de este presente, de lo que tengo, de las oportunidades, y no voy a decir no a nada, si ello está, mínimamente, dentro de mis posibilidades.

Evidentemente pasamos el día pintando el futuro. Cierro mis ojos, y veo perfectamente el cuadro idealizado de Lucía dentro de 5 años. ¡Ya llegará! Ahora, esto es lo que hay.  

El mañana es tan incierto cómo el “dentro de 5 años”.  Solo tenemos nuestro hoy,  y sobre todo el AHORA. Exprimiendo el ahora, conseguiremos lo que queremos en el futuro, y si no lo hacemos, ¡qué más da!  ¡Si hemos exprimido al máximo la vida! No esperemos a que lleguen las cosas, porque mientras esperas, estas agotando tu tiempo y la vida se está escapando. Adelántate, ve tú a por ello.
El arriesgar día a día, el pasarlo bien, el no decir no a nada por falta de tiempo, por desgana o cansancio, por no querer gastar dinero, teniéndolo eso sí…

Somos mucho de, “no voy a hacer esto porque ¡qué locura!, y porque patatín y, porque patatán”.Y al final mil porqués que no nos llevan a nada.
Ese, “ya lo haré otro día”, ¿otro día?, ¿cuándo? Hoy es Hoy y ahora, es tu único momento.
Que difícil es todo, o que sencillo.

Por cierto, un consejo que me viene a la cabeza y que un día me dieron a mí: pasa las fechas importantes con tus padres, a ellos les quedan menos Nocheviejas que a ti; ya tendrás tiempo de pasarlas con tus amigos.

 Así que nada, yo ya lo he dicho antes y lo repito ahora. Todo lo que esté dentro de mi mano y mi alcance, sea locura o no, lo voy a hacer. Ya está bien de pensar en el futuro, para que luego llegue y sea como este presente.
¡Anda! A disfrutar que ha salido el Sol. Me voy a la calle.





sábado, 9 de marzo de 2013

Made in LucíaG


Aprende con el amor de unos y el odio de otros, mientras tanto tu a lo tuyo.

No os he contando el día en  que decidí soñar. No os he contado el día que creí que debía probar, y tampoco sé si os he dicho que la vida está para soñar y ni mucho menos esto es sencillo.


Estamos en un punto en el que, de la ola que tenemos enfrente, solo podemos escapar enfrentándonos a ella. Ya sabéis, cuando estas en el mar, si le echas cara a la ola, esta pasa o por arriba o por debajo, pero si te dejas llevar, te arrastra haciendo que pierdas el control de tu cuerpo, y entonces estas inmerso en el poder de su fuerza; ya no habrá nada que hacer. 


Hay que tener un objetivo muy alto, y,  si no lo alcanzas, llegar a otro que se le parezca mucho. Soñar es gratis, alcanzar tu sueño no, eso es mas costoso, necesitas ganas, muchísimo ánimo y algunos euros.
Pero para vivir feliz, que es lo importante, tenemos que vivir muy pegados a nuestros valores, les gusten más  o menos al prójimo.

 Ten en cuenta que aunque sea duro, aquel que te quiera sabrá entenderte y adorarte por encima de todo, no hay que disimular una personalidad para mantener a un amigo, pues no será una amistad verdadera.Te admirará tal y como eres, si es que debe de estar a tu lado.


Cuándo le das la espalda a tus valores, este o estos, tarde o temprano llaman a tu puerta diciendo:
-Ya no aguanto más.
Derrotado abrirás la puerta, y tu corazón roto, deseoso de revivir, responderá lloroso:
-Gracias por venir.

El rugir del tigre, es vivir acorde a sus valores.

Porque, no sé si sabéis que hay dos tipos de personas, según los “coachings” actuales, tan de moda. El tigre y la oveja ¿¿ quién eres tú??

El tigre es aquel que decide por sí mismo, el que no es victima de las circunstancias porque hace las cosas bien. Tiene el control, decide y no pone excusas.
 No debemos buscar excusas, debemos examinarnos y asumir nuestros errores y fallos, y dar la cara por ellos.

Equivocarse está en la guía de la vida, el tigre se la juega y lo hace como él cree. No huyas si te equivocas porque lo importante es que has decidido y has actuado, y de ello aprenderás. No todo el mundo se arrepiente de un error o de haberle fallado a alguien, pues igual no goza del valor de la honestidad en sus genes. Equivocarse es duro, pero lo inteligente es aprender de lo vivido.

El tigre tiene muy presente sus objetivos y sus sueños y decide y hace conforme a sus ideas.

             

La oveja es todo lo contrario, la excusa es su máxima, los demás rigen su vida y se pierde dejando de vivir a su manera y adaptándose más al medio, sea el medio, los amigos, las circunstancias o las excusas. Es más débil, busca siempre la aprobación y el gesto en los demás.


No sé como lo ves, pero decide en qué equipo quieres estar, yo estoy buscando el mío. 

Cuándo no te encuentres bien, cuándo algo no te guste, piensa ¿por qué?

Hay que ser valiente, y la vida es todo menos fácil. Desde aquí os confío un secreto que me han contado, y que emocionada lo guardo como consejo vital : “ Las alas se abren tan solo un segundo después de haber saltado”

Se consciente de que la maquinaria humana está hecha para que funcione y se revele ante el dolor, los problemas y las adversidades. La valentía la premia el destino.

Me apetecía soltar el rollo que está la cosa muy mala, jeje pero ¡ánimo! y recuerda:

UN HOMBRE CON UNA IDEA ES UN LOCO HASTA QUE LA IDEA TRIUNFA.
Marc Twain.

Continuará...    
                                         LucíaG